12 May «La escucha sin el cuerpo» reflexiones de Laura Gómez, psicóloga del SRC Burriac
En este momento de incertidumbre total se nos abre un escenario diferente en el que poder trabajar y con el que poder batallar. Después de años pensando que el trabajo psicológico con los pacientes de los Servicios de Rehabilitación Comunitaria no podía ser sin la presencia del terapeuta, se nos abre una realidad diferente. Con destreza nos hemos tenido que reinventar y crear nuevas maneras de intervención.
Desde el día 16 de marzo, todo el equipo quedó confinado en casa con la idea de solo intervenir in situ a los pacientes cuando fuera necesario. No lo hemos tenido que hacer ninguna vez.
Creamos un grupo de WhatsApp de confinamiento con los pacientes que aceptaron esta propuesta, con la intención de dar una continuidad en la contención grupal, que ayuda al trabajo terapéutico, más allá de nuestra intervención. Cada día se envía una propuesta de trabajo de un tema diferente: juegos cognitivos, lúdicos, musicales, actividades de la vida diaria y salidas virtuales. El fin de semana se centra en activitades de proponen los/las usuarios/as libremente.
También nos coordinamos para hacer llamadas a cada paciente, más o menos seguidas, según las necesidades particulares. Estas comunicaciones se hacen porque su ánimo no decaiga a través de la escucha activa, de ayudar a ordenar ideas, acompañarlos y ofrecerles reflexiones.
También decidimos hacer videollamadas. Muchas las esperan con emoción y se preparan como si fuesen SRC. Es un momento especial para ellos y ellas. Y, por último, la nueva página CFP des de casa, que da contenido para pofder trabajar online.
Con este cambio de sinergias y método, el horario laboral se ha vuelto muy elástico. Los tiempo de trabajo dependen de la necesidad de compartir y de la emergencia de la situación y, es evidente, que no es lo mismo transmitir preguntas e ideas telemáticamente que hablar de tu a tu, hecho de esta manera captar y aclarar matices se hace imprescindible. Y esta elasticidad se debe gestionar en paralelo a la vida personal en casa. Trabajar, por ejemplo, con tus hijos e hijas pidiendo ayuda para hacer las tareas de la escuela. Así como llevar de la mejor manera posible los días que tu tampoco estás bien, por la incertidumbre y la angustia que genera la crisis sanitaria.
Nunca hubiera pensado que con estas herramientas los pacientes se pudieran mantener estables. Y, de momento, con altibajos, todos van haciendo. Es difícil entender la realidad que estamos viviendo: solo con la voz, todos/as van haciendo después de 60 días y las relaciones se han consolidado en la distancia en muchos casos.
Nuestra tarea de animarlos a no decaer, a mantenerse activos y estables… Un reto con muy buenos resultados. Se abre una manera de trabajar diferente para mantener estables a los pacientes que se encierren en casa en un futuro y/o a los pacientes que no están en el momento de iniciar un trabajo clásico en el SRC.
Para hacerlo es necesario que sigamos trabajando y, todavía más intensamente, los conocimientos digitales de los y las pacientes y la posibilidad de tener acceso a estas herramientas.
Por último, no quería acabar estas reflexiones sin agradeceros a todos los que habéis colaborado aportando ideas y os habéis puesto a trabajar para poder crear este nuevo dispositivo, a todos los que os estáis dejando la piel…Muchas gracias por vuestra profesionalidad y vuestro deseo volcado sobre el trabajo. Con esto se mueven montañas.
A seguir adelante…sin desfallecer.
Un paso atrás solo para coger aire…

