SOPORTE ENTRE PARES EN SALUD MENTAL

SOPORTE ENTRE PARES EN SALUD MENTAL

Por Laura Gómez Quijada, psicóloga sanitaria colegiada núm. 22965 con orientación psicoanalítica. Jefa del Servei de Rehabilitació Comunitària (SRC) Burriac de Premià de Mar, del Centre Formació i Prevenció, desde su inicio en 2002. Más de 25 años de experiencia en la atención a personas que sufren Trastornos Mentales Severos (TMS).

l.gomez@cfpmaresme.org

 

Peer to peer se refiere a personas expertas por la experiencia que, después de realizar un proceso de recuperación en Salud Mental y una formación, pueden ayudar a otras personas que, en la actualidad, están sufriendo un problema de salud mental. Es la idea del soporte mutuo profesionalizado, de manera que puedan ser incluidos como profesionales dentro de los equipos terapéuticos.

Este perfil está ya instaurado desde hace muchos años en otros campos como es el caso de la diabetes, la oncología o la nefrología.

Las personas que trabajan en esta rama se llaman TeAM, es decir, Técnico en Acompañamiento y Soporte Mutuo. Apoyan a los equipos ofreciendo consejos basados en su experiencia en ingresos, atención en servicios… Por tanto, forman y sensibilizan a profesionales. También asesoran a las personas atendidas, dando información para capacitarlas en la toma de decisiones sobre su tratamiento, haciendo un trabajo de asistente personal.

 

LA HISTORIA

En 1982, Gartner & Riesman definen, por primera vez, el soporte mutuo entre pares en personas con diagnóstico de salud mental.

En los últimos años, desde la década de los 90, esta figura ha ido instaurándose, siguiendo el Paradigma del Modelo de la Recuperación, que intenta empoderar a las personas con diagnóstico y proteger sus derechos. Se basa en la idea de poder llevar una vida significativa y productiva, todo y los síntomas derivados de su diagnóstico. Implica un cambio de actitudes y de roles en las personas que da esperanza respecto al futuro.

Los países pioneros pertenecen a Norteamérica, es decir, Canadá y EEUU. Hay otros países que reconocen esta profesión como Reino Unido, Australia, Nueva Zelanda, Alemania, Austria, Suiza, Francia…. Las formaciones se realizan desde las asociaciones en Primera Persona.

Con la Red UPSIDES (Using Peer Support in Developing Empowering Mental Health Services) se intenta investigar a nivel internacional los efectos de la ayuda entre pares.

En España, todo este movimiento está en unas etapas tempranas. En Cataluña se propone la contratación de estas personas dentro del Sistema Nacional de Salud (SNS). Hay asociaciones como Emilia Barcelona, Althaia o Osonament que son formadores y han facilitado ya contrataciones.

En el caso de Emilia Barcelona, en enero del 2024 se inició la 6ª edición de la formación de “Técnico en Acompañamiento y Soporte Mutuo”. La Universidad de Vic ya ha realizado a estas alturas, dos ediciones del “Curso de experto en Soporte entre iguales”, este septiembre se inicia la tercera.

 

DIFICULTADES

Toda esta nueva concepción también se encuentra con dificultades.

Por un lado, hay actitudes oposicionistas de algunos profesionales que no ven clara esta nueva figura. Todos los cambios provocan inquietudes, está claro. La realidad es que se plantean dificultades para saber cómo incorporar estas figuras en el equipo. Esto es debido muchas veces al miedo a lo desconocido, a que la persona se pueda desestabilizar o a que hagan alguna intervención imprudente. Por eso es tan importante la formación y la estabilidad de la persona que haga este nuevo rol para poder evitar estas situaciones.

Otra dificultad es la incorporación en el Sistema Nacional de Salud de estas figuras. La Ley de Ordenación de Profesiones Sanitarias limita estas contrataciones porque no están concebidas como profesión sanitaria. Por tanto, se debería crear una titulación reconocida. Desconozco como están resolviendo esta dificultad las asociaciones en primera persona que ya han contratado a personas.

Otra complicación es que la mayoría de personas con diagnóstico en salud mental perciben una pensión de discapacidad. La situación del mercado laboral actual hace que, muchas veces, no les compense dejar de cobrarla para ganar menos dinero trabajando con contrato. Por tanto, esto complica que personas que hagan la formación acaben formando parte del equipo profesional. Será siempre más fácil ser voluntario haciendo estas tareas.

 

REFLEXIONES

Peer to peer implica un cambio profundo en las concepciones tradicionales donde se considera que el saber está en manos de los profesionales. Con este concepto, se considera al paciente como un experto que tiene un saber valioso que se debe tener en cuenta. La realidad es que, si lo que se dice viene de una persona que ha pasado por un diagnóstico en salud mental, los pacientes le dan un valor diferente. Tiene que ver con las concepciones que tienen los pacientes sobre que los profesionales no saben tanto de su sufrimiento porque no han pasado por lo mismo.

También el Peer to Peer ayuda al empoderamiento de las personas. Así pueden sentir que luchan por conseguir mejorar los derechos de las personas atendidas, sensibilizar a los profesionales y apoyar a otros que están sufriendo. Eso implica una mejora en la autoestima. También un cambio en el concepto que una persona con diagnóstico tiende a la cronicidad, al empeoramiento…, aspectos que dan una visión derrotista del futuro. El peer to peer ofrece una visión esperanzadora, una idea de que la recuperación es posible y que uno puede conseguir un saber provechoso que puede aplicar como experto por la experiencia. Es una manera de dar voz a los que durante mucho tiempo no se les ha escuchado, tema que ha derivado en un doble sufrimiento psíquico: por el momento crítico mental y por la falta de tenerlos en cuenta, en aquel momento, como sujetos con derechos y palabra.

Hace un tiempo realicé una formación con una activista en Salud Mental. En aquel grupo de debate había pacientes, familiares, profesionales… Fue muy emocionante escuchar por parte de pacientes la situación de vulneración de los derechos que se dan a menudo en las unidades de psiquiatría. También me sorprendió como los protocolos en salud mental muchas veces deshumanizan a los profesionales. En aquel curso, un profesional se dio cuenta de la violencia que se juega en una contención por la fuerza de una persona asustada por lo que piensa y siente. Así que aquella vez se consiguió sensibilizar a alguien, objetivo de los activistas en primera persona.

Algunas personas atendidas seguramente sienten más facilidad de expresar ciertas ideas entre pares. El hecho que la relación sea más horizontal puede ayudar a pensar que aquella persona está libre de prejuicios y que no dará fórmulas magistrales. En resumen, que hay mayor proximidad que puede dar mayor credibilidad al tratamiento.

El técnico peer to peer tiene que garantizar su estabilidad, la confidencialidad y su capacidad de escucha. Eso es básico. Respecto a la estabilidad, se tiene que decir que es muy importante que esté muy avanzado en su propio tratamiento. Si esto no es así, hay riesgo de desestabilización. Pero si no es éste el caso, la persona puede beneficiarse también con una mejora de su autoconcepto.

El peer to peer pone en el centro la lucha contra el estigma social, contra el autoestigma y la discriminación anticipada. Busca conseguir el respeto de las personas atendidas centrándose en los derechos de los individuos, en la autodeterminación y en el apoyo a la dignidad en salud mental.

El peer to peer no deja de ser un escalón más de lo que es un Coordinador de un Grupo de Ayuda Mutua. pero hay una diferencia substancial. Los coordinadores no cobran por la tarea que hacen, la realizan de manera voluntaria. Sí que comparten que las dos figuras hacen una formación para realizar la tarea que hacen.

Creo que sería muy importante que las personas que ejerzan este rol puedan realizar Grupos de Ayuda Mutua en el servicio sanitario que trabajen. Seguramente sería muy enriquecedor. A parte que esta aportación podría ir en la línea del asociacionismo de las personas que integran el grupo, creando espacios de debate, de lucha y de intercambio.

Nuestra experiencia, desde el SRC Burriac, es que tenemos una persona que había sido tratada en nuestro servicio y que, actualmente, realiza un voluntariado. Desde el 2022 hace de tallerista realizando actividades creativas y lúdicas. Puedo decir que ella recibe autoestima y estabilidad por la realización de estas tareas. De hecho, dice que siente que este voluntariado que realiza tiene mucha importancia. Inicialmente le funcionó como una terapia y produjo una mejora en su estado. Las personas que van a su taller le explican cosas con confianza. Durante este tiempo, hemos ido dialogando sobre las dificultades que hayan podido existir y adaptándonos a la nueva situación. Y creo que todos hemos sacado provecho de la experiencia. Evidentemente no es una persona contractada como peer to peer, pero está siendo una buena oportunidad para todos para aprender y adaptarnos a lo que tal vez será el futuro en unos años.

Después de más de 25 años trabajando con este colectivo, pienso que es muy interesante como se ha ido teniendo cada vez más en cuenta a las personas con diagnóstico en salud mental. Para mí, siempre ha sido muy importante escuchar a los pacientes y sus deseos, por tanto, si el deseo de un paciente es ayudar a otros, bienvenido sea.

Por un futuro de respeto a los derechos en salud mental.

 

REFERENCIAS:

https://www.som360.org/ca/monografico/recuperacio-salut-mental/articulo/paper-persones-tecniques-acompanyament-suport-mutu

https://www.intras.es/articulos/el-apoyo-mutuo-en-salud-mental-un-enfoque-para-la-recuperacion-y-el-empoderamiento

https://www.redaccionmedica.com/secciones/medicina/acuerdo-profesional-para-anadir-una-figura-a-la-estrategia-de-salud-mental-6510

https://emiliaonline.org/category/team/

https://escolapostgrau.uvic.cat/curs/suport-entre-iguals

https://www.salutmental.org/serveis-a-les-persones/acompanyament/grups-dajuda-mutua-gam/